Parte 1.Perdidos en el Multiverso Capítulo 3 - Un pequeño ladronzuelo
Pasaron varias horas mientras el grupo continuaba por el camino, que parecía no tener fin, lo cual por otra parte contribuyó a que Tardillion conociera un poco a sus compañeros:
-Y decidme, ¿cómo habéis llegado a parar vosotros a aquí?
-Es una larga historia-comenzó a decir Alak-todo comenzó antes de la guerra donde nuestro buen amigo Razgriz ejercía de escolta de la Hija de Heironeus, Shalmya, que era perseguida por una organización de asesinos llamada la Mano Negra. Por casualidades del destino hizo que se encontrara más tarde con un mediano llamado Rommel, un mago que se llamaba Rucconocol y con un servidor. Tras luchar en la Guerra contra Gandorf, un malvado Caballero de la Muerte que trató de destruir Boreal…
-¿Boreal? Ah, debéis hablar de vuestro plano-le interrumpió Tardillion.
Alak frunció el ceño, no le gustaba que lo interrumpieran cuando el acaparaba toda la atención.
-Sí, nuestro mundo-prosiguió-como decía, trató de destruir Boreal pero unos héroes comandados por el paladín Keldorn Levafuego lo derrotaron. Y ahí entramos nosotros, junto a Thaeron, ya que nos mandaron a capturar a uno de los héroes de Boreal, Seizan, porque le había robado a un señor feudal ¡y mira por dónde! Nos topamos con los cabecillas supervivientes del ejército de Gandorf planeando arrasar Boreal otra vez. Afortunadamente pudimos escapar por los pelos gracias a Rucconocol pero ahora debemos regresar lo antes posible para salvar el reino.
Tardillion había mirado fijamente al semielfo todo el tiempo, expectante:
-Tal vez deberías respirar cuando hablas-le dijo con una leve sonrisa-¡Oh!¡mirad!¡un pueblo!
Era cierto, al pasar una loma la divisaron completamente. La pequeña aldea tendría poco más de un centenar de casas hechas de piedra, la gran mayoría habitada por humanos. El camino que había seguido el grupo recorría todo el pueblo y continuaba hacia el otro extremo hasta perderse en el horizonte.
Al adentrarse en el poblado pudieron percatarse de que Tardillion era continuamente observado, pues alguno hasta lo señalaba con el dedo o se apartaba de su camino.
-Creo que deberíamos buscar una posada dónde alojarnos. Debemos averiguar dónde diablos estamos-dijo Thaeron mientras iba mirando los distintos carteles de los establecimientos-Ésta suena bien, el Festín de Bronce.
-De acuerdo, tú y Alak entráis y tratad de averiguar dónde estamos. Mientras tanto Tardillion y yo iremos al mercado a comprar provisiones, algo me dice que esto no es Boreal…-indicó Razgriz, mientras miraba suspicazmente a la gente del lugar.
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-Muchas gracias señor vuelva cuando quiera.-dijo cortésmente el dependiente.
Razgriz metió toda la comida en la mochila. Eran alimentos secos y muy variados, como la carne cruda, frutos secos o fruta deshidratada.
-Bueno, creo que ya está, podemos volver a la taberna.
Salieron del cochambroso tenderete cuando oyeron al vendedor gritando y maldiciendo una y otra vez. Al momento vieron a un niño salir como un rayo del mercado. Tenía la piel morena, a juego con sus cabellos y sus ojos, y sus ropajes eran propiamente los de un mendigo.
-¡Alto ladronzuelo!-gritaron un par de guardias que le cerraron el paso.
-Lo siento señor, no tengo nada que llevarme a la boca. No puedo permitirme pagar una triste manzana-dijo el chico tímidamente.
-¡Ese no es motivo para robar a un honrado mercader!-gritó el tendero cogiéndolo del brazo.
-¡No!-chilló el rapaz.
De su mano salió un haz de fuego que incendió la ropa de su agresor, que no tuvo más remedio que soltarle. Los guardias, al ver aquel fenómeno, desenvainaron sus espadas:
-¡Es un hereje!-rugió uno de ellos.
Solo basto una fugaz mirada para que Razgriz y Tardillion comprendieran que había llegado el momento de intervenir:
-¡Yo los entretendré!-gritó el elfo a su compañero-¡Tú llévatelo de aquí!
-¡Ven!-indicó el monje cogiendo al niño de la mano.
Ambos comenzaron a correr hacia la posada mientras el paladín arrojaba una montaña de barriles de manzanas y comenzaba a correr detrás de ellos. En la distancia pudieron oír a los guardias como tropezaban y caían estrepitosamente al suelo…
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guerreroincoherente dijo
Faltaba Abú en la escena. Totally typical XD
15 Marzo 2009 | 11:47 PM